


Salud, ambiente y trabajo contra el derroche de agua
La asociación Censat habla de cómo ha sido su labor protegiendo un recurso vital para la vida en el planeta tierra.

Créditos: Karol Oviedo.

En Colombia la biodiversidad es algo que destaca, la vida salvaje y la belleza natural es la mejor experiencia que puede dar el país. Un informe del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ha declarado que la nación cuenta con un estimado de 67.000 especies. Según el Ministerio, “por cada 10 especies que hay en el planeta, una habita en Colombia”.
Pero no todo es color de rosa, debido al aumento de temperatura del océano pacifico que supera los 0,5°C, se ha presentado con más frecuencia el fenómeno de El Niño afectando la dinámica atmosférica, generando así sequías e incendios por la falta de lluvia.
Los bosques frondosos, los campos y la fauna marina son unos de los tantos aspectos a destacar, pero si estos no obtienen el cuidado necesario, pueden terminar extinguiéndose. Un informe de la Pontificia Universidad Javeriana ha dado a conocer que “más del 70% de los ecosistemas marinos de Colombia están en alto riesgo de colapso”. Por esta problemática que ha cogido fuerza en los últimos años, se han generado asociaciones contra el daño medioambiental y aquellos grupos que estaban combatiendo este mal desde tiempo atrás empezaron a ser más escuchados, como es el caso de Censat.
La Asociación Centro Nacional Salud, Ambiente y Trabajo también conocida como Censat Agua Viva es una organización ambientalista fundada en 1989 para defender el medioambiente. Uno de los ecosistemas a preservar es el agua; José Sánchez, partícipe de “agua bien común” ha dado a conocer que la problemática nace ya que “estamos inmersos en un modelo de desarrollo económico impuesto por los países del norte”. En Colombia estos modelos han generado un pensamiento extractivo el cual va a tomar de la naturaleza lo más beneficioso en el menor tiempo posible. Esto ha generado una crisis climática, social, política y económica.
La poca protección y la deforestación a los ecosistemas ha generado daño a páramos, zonas altas montañosas y aquellos lugares donde yace el agua. La carrera dio inicio, los dos rivales se han enmarcado en aquel que devasta y usa los recursos a gran escala por producción rápida contra aquellos que buscan proteger y resguardar la naturaleza. Según Sánchez, “las lógicas de control territorial han dejado que las empresas tomen las tierras dejando afectados a aquellas comunidades nativas y locales”.


Créditos: Freepik
Aunque en las ciudades haya contaminación y derroche de agua, la industria tiene mayor participación en el gasto del mismo. Las altas temperaturas que se han presentado a nivel mundial han sido causadas por el cambio climático, “nos pone a pensar qué alternativas podemos usar para poder contrarrestar un poco esta crisis” lo ideal es convivir y reinsertarnos con la naturaleza”. Además, como resaltan en su página web, “las luchas por la defensa del agua se encuentran íntimamente ligadas a aquellas por la democracia ambiental y por el reconocimiento del derecho a participar y decidir soberana y autónomamente sobre las formas de vivir dignamente en los territorios”.
Según Censat, la organización social es una alternativa que permite a comunidades que son víctimas, darse cuenta de cuáles son los territorios que les pertenecen para hacerles frente a aquellas empresas que lo estén ocupando. Además, esta entidad participa activamente en las luchas populares por el derecho fundamental al agua, no solo por acceder a este recurso en cantidad y calidad, sino también por proteger los ecosistemas esenciales para el ciclo hídrico.
Una de las propuestas que tiene Censat para los campesinos es la agroecología, donde proponen prácticas para un uso óptimo de agua, con el fin de generar la producción y comercialización de alimentos sin depender de fertilizantes o plaguicidas, siendo ameno con el medio ambiente, ya que al dejar de comprar estos productos, se erradica de manera progresiva la basura en los campos y se contribuye al cuidado de las fuentes hídricas que rodean los cultivos.

Créditos: Censat Agua Viva